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Dejar de caminar no siempre es cosa de la edad: la estenosis de canal puede tener tratamiento

La enfermedad, conocida como “síndrome del escaparate”, obliga a muchos pacientes a detenerse cada pocos metros al caminar y suele confundirse con un proceso normal de la edad.

Madrid, 16 de junio de 2026.- Caminar unas pocas calles, detenerse por dolor o sensación de pesadez en las piernas y volver a reanudar la marcha tras unos minutos de descanso. Para muchas personas mayores esta situación forma parte de su día a día y suele asumirse como una consecuencia inevitable de la edad. Sin embargo, detrás de estos síntomas puede encontrarse una patología frecuente y tratable: la estenosis de canal lumbar.

Esta enfermedad se produce cuando el canal vertebral se estrecha progresivamente y comprime las estructuras nerviosas que discurren por la columna. Como consecuencia, aparecen dolor lumbar, hormigueos, debilidad o una sensación de cansancio en las piernas que limita progresivamente la capacidad para caminar.

Dr. Francisco Villarejo, jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario La Luz, del grupo Quirónsalud

“Uno de los principales problemas es que muchos pacientes normalizan los síntomas y retrasan la consulta médica durante años. Asumen que dejar de caminar determinadas distancias es una consecuencia lógica del envejecimiento, cuando en realidad puede tratarse de una patología perfectamente identificable y, en muchos casos, tratable”, explica el Dr. Francisco Villarejo, jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario La Luz, del grupo Quirónsalud.

El llamado “síndrome del escaparate”

La manifestación más característica de la estenosis de canal lumbar es la denominada claudicación neurógena. Los pacientes se ven obligados a detenerse cada pocos metros porque aparece dolor, adormecimiento o pérdida de fuerza en las piernas. Curiosamente, estos síntomas mejoran al sentarse o inclinar el tronco hacia delante.

“Tradicionalmente se conoce como síndrome del escaparate porque quienes lo padecen suelen parar con frecuencia durante sus paseos, como si estuvieran observando los escaparates de las tiendas. En realidad, necesitan detenerse porque los síntomas les impiden continuar caminando”, señala el especialista.

Según el neurocirujano, cuando una persona que antes caminaba con normalidad empieza a reducir progresivamente las distancias que puede recorrer sin molestias, es recomendable realizar una valoración especializada.

No todo es consecuencia de la edad

Aunque la estenosis de canal lumbar es más frecuente a partir de los 60 años debido al desgaste natural de la columna, los expertos insisten en que perder autonomía funcional no debe considerarse una consecuencia inevitable del envejecimiento.

“Envejecer no significa resignarse a dejar de caminar. Muchas personas llegan a consulta después de años limitando sus actividades, evitando viajes o reduciendo sus paseos porque creen que no existe solución. Nuestro mensaje es que estos síntomas deben estudiarse porque pueden tener tratamiento”, afirma el Dr. Villarejo.

La repercusión sobre la calidad de vida puede ser considerable. Actividades tan cotidianas como salir a pasear, hacer la compra o viajar pueden convertirse en un desafío para quienes padecen esta enfermedad.

Cirugías menos agresivas y recuperaciones más rápidas

El tratamiento inicial suele incluir medidas conservadoras como fisioterapia, ejercicio adaptado, control del peso o infiltraciones. Sin embargo, cuando la compresión nerviosa progresa y limita significativamente la movilidad del paciente, puede ser necesaria la cirugía.

En este sentido, los avances registrados en los últimos años han permitido desarrollar procedimientos cada vez menos invasivos.

“Hace años muchas intervenciones requerían cirugías más amplias y periodos de recuperación prolongados. Actualmente disponemos de técnicas mínimamente invasivas que permiten descomprimir las estructuras nerviosas preservando en mayor medida la anatomía de la columna y favoreciendo una recuperación más rápida”, explica el jefe de Neurocirugía del Hospital Universitario La Luz.

El objetivo principal de estos procedimientos es aliviar la compresión de los nervios y permitir que el paciente recupere su capacidad funcional y su autonomía.

Consultar a tiempo marca la diferencia

Los especialistas recuerdan que el diagnóstico precoz es clave para evitar que la limitación funcional avance y afecte de forma significativa a la calidad de vida.

“Cuando una persona tiene que detenerse repetidamente al caminar, nota debilidad progresiva en las piernas o ve reducida su autonomía, no debería asumir que es algo normal para su edad. Una valoración especializada puede identificar la causa y determinar qué opciones terapéuticas existen en cada caso”, concluye el Dr. Villarejo.

Porque, aunque muchas personas lo desconozcan, dejar de caminar no siempre es una consecuencia inevitable del paso del tiempo.

Sobre el Hospital Universitario La Luz

El Hospital Universitario La Luz, del grupo Quirónsalud, es un centro hospitalario de referencia en Madrid, reconocido por su excelencia asistencial, su apuesta por la innovación tecnológica y su compromiso con la calidad y la seguridad del paciente. Con una amplia cartera de especialidades médico-quirúrgicas, el hospital ofrece una atención integral y personalizada, basada en el trabajo coordinado de equipos multidisciplinares y en la aplicación de los últimos avances diagnósticos y terapéuticos.

Como hospital universitario, mantiene un firme compromiso con la docencia y la investigación, participando activamente en la formación de profesionales sanitarios y en el desarrollo de proyectos científicos orientados a mejorar los resultados en salud y la experiencia del paciente.

Su modelo asistencial combina tecnología de vanguardia, humanización y rigor clínico, con el objetivo de ofrecer una atención sanitaria de máxima calidad adaptada a las necesidades de cada persona.

Sobre Quirónsalud

Quirónsalud es el grupo de salud líder en España y, junto con su matriz Fresenius-Helios, también en Europa. Además de su actividad en España, Quirónsalud está también presente en Latinoamérica. Conjuntamente, cuenta con más de 50.000 profesionales en más de 180 centros sanitarios, entre los que se encuentran 57 hospitales con más de 8.000 camas hospitalarias. Dispone de la tecnología más avanzada y de un gran equipo de profesionales altamente especializado y de prestigio internacional. Entre sus centros, se encuentran el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, Centro Médico Teknon, Hospital Ruber Internacional, Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, Hospital Universitario La Luz, Hospital Quirónsalud Barcelona, Hospital Universitari Dexeus, Policlínica Gipuzkoa, Hospital Universitari General de Catalunya, Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón, etc.

El Grupo trabaja en la promoción de la docencia (once de sus hospitales son universitarios) y la investigación médico-científica (cuenta con el Instituto de Investigación Sanitaria de la FJD, acreditado por el Ministerio de Ciencia e Innovación).

Asimismo, su servicio asistencial está organizado en unidades y redes transversales que permiten optimizar la experiencia acumulada en los distintos centros y la traslación clínica de sus investigaciones. Actualmente, Quirónsalud está desarrollando multitud de proyectos de investigación en toda España y muchos de sus centros realizan en este ámbito una labor puntera, siendo pioneros en diferentes especialidades como oncología, cardiología, endocrinología, ginecología y neurología, entre otras.


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