El Hospital Universitario Rey Juan Carlos de la Comunidad de Madrid ha celebrado la ‘Jornada de Actualización en Endocrinología y Nutrición, obesidad y patología tiroidea’ con el objetivo de actualizar conocimientos sobre estas dos patologías.
“Tanto las enfermedades tiroideas como la obesidad cuentan hoy en día con herramientas diagnósticas y tratamientos cada vez más eficaces”. Esta es la principal conclusión que trasladó la doctora Nerea Aguirre Moreno, jefa asociada del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Rey Juan Carlos, al hilo de una jornada.
El principal objetivo del encuentro formativo, organizado por el citado servicio, era “actualizar conocimientos sobre dos patologías muy prevalentes: las enfermedades tiroideas y la obesidad, dirigido a todos los profesionales asistenciales, incluyendo a los facultativos de Atención Primaria, que constituyen el primer nivel asistencial y un pilar fundamental de nuestro sistema sanitario”, prosigue la especialista quien subraya la importancia de “acudir siempre a profesionales sanitarios ante cualquier duda, evitar la información no contrastada y apostar por la prevención, el diagnóstico precoz y el seguimiento adecuado para mejorar la salud y la calidad de vida de los pacientes”.
Para ello, la ‘Jornada de Actualización en Endocrinología y Nutrición, obesidad y patología tiroidea’ se estructuró en cuatro áreas dedicadas a la patología tiroidea, la evaluación clínica y nuevas estrategias terapéuticas en obesidad, la obesidad en situaciones clínicas específicas y temas clave en la práctica clínica; en torno a las cuales abordó los principales retos diagnósticos y terapéuticos, desde la interpretación de una TSH (tirotropina, hormona estimulante de la tiroides) alterada o el manejo del nódulo tiroideo hasta las nuevas estrategias farmacológicas para el tratamiento de la obesidad, su relación con situaciones clínicas específicas y la necesidad de mantener a largo plazo la pérdida de peso conseguida.
PATOLOGÍA TIROIDEA
La primera parte de la jornada se centró en la patología tiroidea en la práctica clínica, abordando cuestiones como la interpretación de las alteraciones de la TSH, el manejo de la disfunción tiroidea y las claves para interpretar la ecografía del nódulo tiroideo.
Una de las dudas más frecuentes en consulta, según los especialistas, es la preocupación de los pacientes por el posible carácter maligno de los nódulos tiroideos. Sin embargo, la gran mayoría de estos nódulos son benignos. En la actualidad, los sistemas de clasificación ecográfica permiten valorar el riesgo de malignidad de forma muy precisa y decidir qué pacientes necesitan estudios adicionales o seguimiento, evitando pruebas innecesarias y mejorando la atención.
En este sentido, la Dra. Ana Alonso Torres, del Servicio de Radiodiagnóstico y la Sección de Neurorradiología del Hospital, destacó en este punto la relevancia del abordaje multidisciplinar, especialmente en la coordinación entre Radiodiagnóstico, Endocrinología y Nutrición y el resto de especialidades implicadas.
OBESIDAD
El encuentro dedicó también una parte muy relevante a la obesidad, tanto desde el punto de vista de su evaluación clínica como de las nuevas estrategias terapéuticas; y los especialistas insistieron en la necesidad de abordarla como una enfermedad crónica y compleja, y no únicamente como un problema de peso.
La obesidad se asocia a numerosas complicaciones de salud, entre ellas diabetes tipo 2, hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, hígado graso, algunos tipos de cáncer y problemas osteoarticulares. Además, en su aparición y mantenimiento intervienen factores biológicos, genéticos, psicológicos, sociales y ambientales, lo que obliga a una aproximación integral que tenga en cuenta no solo el exceso de peso, sino también las enfermedades asociadas y las circunstancias concretas de cada paciente.
En este contexto, las nuevas terapias farmacológicas han supuesto un avance importante. Hasta hace pocos años, las opciones disponibles ofrecían resultados más limitados, mientras que los tratamientos actuales permiten alcanzar pérdidas de peso clínicamente relevantes, que pueden situarse entre el 15 y el 20 por ciento del peso corporal en muchos pacientes. No obstante, los especialistas recuerdan que se trata de tratamientos médicos que deben ser prescritos y supervisados por profesionales sanitarios, que no están indicados para todas las personas y que siempre deben acompañarse de cambios en los hábitos de vida.
El programa de la jornada también abordó situaciones clínicas específicas relacionadas con la obesidad, como la menopausia, la enfermedad hepática metabólica, la obesidad sarcopénica o el riesgo cardiovascular. Todas ellas requieren una valoración concreta, ya que pueden condicionar tanto el riesgo para la salud como las decisiones terapéuticas.
Durante la menopausia, por ejemplo, se producen cambios en la composición corporal y en la distribución de la grasa que pueden incrementar el riesgo cardiovascular. La enfermedad hepática metabólica asociada a la obesidad puede progresar de forma silenciosa, por lo que su detección precoz resulta fundamental. Por su parte, la obesidad sarcopénica combina un exceso de grasa corporal con una disminución de la masa y la función muscular, lo que aumenta el riesgo de fragilidad, discapacidad y deterioro funcional. En estos casos, además de la pérdida de peso, resulta especialmente importante fomentar el ejercicio de fuerza adaptado a cada persona.
Otro de los mensajes centrales del encuentro fue la importancia del mantenimiento de la pérdida de peso. Y es que perder peso es relevante, pero mantener esa pérdida a largo plazo constituye el verdadero reto porque el organismo tiende a defender el peso previo mediante mecanismos biológicos que favorecen la recuperación ponderal, por lo que la obesidad debe entenderse como una enfermedad crónica que requiere tratamiento, seguimiento continuado y apoyo profesional.
En este sentido, mantener hábitos de alimentación saludables, realizar actividad física regular, cuidar el sueño, abordar los factores emocionales y contar con acompañamiento sanitario son elementos fundamentales para consolidar los resultados obtenidos, recordaron los expertos.
Finalmente, el encuentro puso de relieve la importancia de una atención coordinada entre Atención Primaria, Endocrinología y Nutrición, Radiodiagnóstico, Medicina Interna, Nutrición y Salud Mental. Esta colaboración permite ofrecer una atención más completa, personalizada y centrada en el paciente, con diagnósticos más precisos, mejor coordinación de los tratamientos y un acompañamiento más eficaz a lo largo de todo el proceso asistencial.
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